TEMA 4: LITERATURA DEL RENACIMIENTO Y BARROCO (S. XVI- XVIII)
La Edad Moderna abarca desde la caída de Constantinopla (1453) hasta la Revolución francesa (1789), tres siglos en los que la humanidad avanzó más que en todo el período anterior: el descubrimiento de América y la colonización de nuevas tierras en Asia y África, el nacimiento de la burguesía y de las grandes naciones, los valores de la revolución: libertad, igualdad, justicia, el heliocentrismo de Copérnico, las leyes físicas de Galileo, los descubrimientos de la pólvora, la circulación de la sangre, la gravitación universal, la invención de la imprenta, la brújula, el telescopio, la máquina de vapor…
En definitiva un cambio brutal que trae como consecuencia la concepción de que el ser humano y su ingenio son poderosos y extraordinarios, y que por ello el hombre merece ser el centro del universo (antropocentrismo) en lugar de Dios. La religión va perdiendo fuerza gracias a la Reforma Protestante, que cuestiona los principios teológicos de la Iglesia católica, y que derivará en una concepción más laica de la vida.
En cuanto a la cultura, se vuelven los ojos al pasado y se estudia e imita la cultura griega y latina, esta corriente ideológica y cultural recibe el nombre de Humanismo. El Humanismo nace en Italia a mediados del XIV y se extendió posteriormente por el resto de Europa y se basaba en el interés por cualquier actividad humana; los humanistas eran poetas, filósofos, artistas, ingenieros, … hombres cultos por excelencia que pusieron al ser humano en el centro de todas sus actividades intelectuales. Grandes humanistas fueron: Petrarca, Erasmo de Rotterdam, Antonio de Nebrija, Leonardo da Vinci…
4.1. Narración
Las novelas, narraciones destinadas a la lectura individual, alcanzan gran difusión en el Renacimiento cuando la imprenta abarata el coste de los libros. La mayoría de las que se imprimen en esa época sólo pretenden distraer a los lectores con personajes y paisajes idealizados e inverosímiles y con la insistencia de dos temas: el amor y la aventura. Las modalidades más en boga fueron la novela sentimental, que nace de Boccaccio y de su obra la Fiammetta, la pastoril -derivada de las églogas-, la de caballerías, que derivan de los poemas caballerescos franceses, y la novela picaresca y morisca, ambas propias de la literatura española. A excepción de EL Lazarillo y EL Quijote, las obras más destacadas del Renacimiento son los cuentos de Boccaccio –el Decamerón- y la novela del francés Rebelais Gargantúa y Pantagruel.
Grabado de PantagruelBoccaccio
El rotundo éxito que obtuvo Bocaccio se ve en continuadores como Margarita de Valois, reina de Navarra, con su Heptamerón. Mientras que en Italia, triunfa la novela pastoril de Sannazaro, La Arcadia, que Consolidará el modelo de aventuras amorosas de personajes idealizados: pastores y pastoras desarrollan historias de amor en plena naturaleza dentro de un locus amoenus. Todas estas tendencias acabarán dando forma a la gran novela de la época: Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.
4.2 Poesía
Los pasos de Dante fueron imitados en Italia por Francesco Petrarca, quien influyó a su vez posteriormente en el español Garcilaso de la Vega y en el francés Pierre Ronsard.
A pesar de haber vivido en el siglo XIV Petrarca fue un gran humanista, bibliófilo, y un gran poeta que inauguró la lírica renacentista europea desarrollando el tema del amor imposible, la naturaleza idealizada, los mitos clásicos, el estilo claro y el uso del endecasílabo y el soneto. Su poesía amorosa, llena de dulzura y pena por un amor imposible a Laura, se incluyó en su obra Cancionero, primer libro europeo de poesía con un tema unitario: el amor no correspondido. En Laura no ve a la dama angelical de Dante, sino a una mujer real, aunque idealizada, capaz de despertar sus deseos. El libro consta de dos partes: rimas compuestas en vida de Laura, llenas de angustia y culpabilidad porque la desea y la venera al mismo tiempo, y las compuestas tras su muerte, donde la amada goza de la presencia de Dios y el poeta supera su lucha interior.
En cuanto a Ronsard: (1524-1585) fue un gran humanista, admirador de los clásicos y defensor de la fórmula italiana del petrarquismo dentro de Francia. Su obra más famosa es Los amores, tres libros de sonetos dedicados a tres mujeres, en los que canta melancólicamente el amor. En ellos describe lo hermoso y delicado que admira en una mujer pero consciente de que todo es fugaz y de que el tiempo destruye la belleza y la juventud; de ahí que uno de los tópicos más cultivados por Ronsard sea el del carpe diem.
También en Francia, durante el s. XVII, mientras en España se desarrollaba el espléndido Barroco de Lope, Quevedo y Góngora, se dio en Francia un tipo de poesía ilustrada que preponderaba el afán didáctico y moralizador, y que tomó la fábula en verso como vehículo propio. Destacan las Fábulas de Fontaine, inspiradas en las del griego Esopo en las que parodia los comportamientos humanos para extraer de ellos una moraleja.
4.3. La prosa de ideas
Desde el siglo XVI, la prosa se desarrolla en dos direcciones. Por una parte, el Humanismo favorece el desarrollo de géneros como el diálogo, el debate y la prosa de pensamiento en general. Fruto de este desarrollo es el nacimiento de un nuevo género: el ensayo. Por otra parte, la épica y las novelas en verso medievales dan paso a las narraciones en prosa. Desde el siglo XV, distintos géneros -novela pastoril, de caballerías, picaresca...- contribuyen al nacimiento de la novela moderna.
Un gran renovador de la literatura es el francés Michel de Montaigne, a quien se considera fundador del género conocido como ensayo en su forma moderna. Se llama así a una obra en la que el autor desarrolla sus pensamientos de forma libre y no sistemática, aunque con voluntad de estilo literario.
Montaigne tituló precisamente así, Ensayos, su principal obra, en la que reunió una colección de reflexiones, anécdotas y vivencias personales. Apoyado en una amplia formación humanística, Montaigne expone un pensamiento escéptico, opuesto a todo intento de sistematizar las complejas realidades humanas.
Nicolás Maquiavelofue un diplomático, filósofo político y escritor italiano del Renacimiento. Asimismo, el autor es
considerado el padre de la Ciencia Política Moderna. Entre sus obras más representativas se encuentra El príncipe,
la cual es una de las primeras de carácter político de la Modernidad. El legado de Maquiavelo ha tenido una gran influencia
en el pensamiento político posterior y ha conseguido resistir al paso del tiempo.
Una de las finalidades de El príncipe es la descripción de una teoría que ofrece una idea de cómo sería el gobernante ideal.
Para ello, el diplomático enumera una serie de rasgos esenciales que caracterizan a un buen político, entre ellos destacan: Manipulación, haciendo uso de los medios necesarios para alcanzar los fines Tenacidad y astucia para esquivar obstáculos Inmoralidad, debe estar por encima del bien y el mal Ingenio, carencia de escrúpulos Experto en el engaño De este modo, El príncipe supone la exposición de un conjunto de estrategias que debe seguir todo aquel gobernante
que desee alcanzar y conservar el poder político.
4.4 Teatro: commedia dell arte, teatro clásico francés y el teatro isabelino inglés.
El cambio de pensamiento que se produce en el Renacimiento afecta también al teatro: empiezan a componerse obras dramáticas más centradas en los personajes y sus costumbres que en la moralidad o en el didactismo.
Sin embargo, la teatralidad forma parte de la vida europea en estos siglos, así se ve en la cantidad de fiestas populares y religiosas o en las grandes celebraciones aristocráticas.
Las ciudades crecen muy rápidamente y aparecen nuevos espectadores, como los artesanos o los comerciantes, que reclaman un teatro de diversión. El teatro se convierte en un espectáculo de masas y reproduce en sus textos la vida, los sentimientos y las necesidades de las gentes. Por esta razón las autoridades quieren controlar su moralidad.
En Italia destaca la Commedia dell Arte, mezcla de la comedia de Plauto y Terencio junto con la influencia de los novelistas en la línea de Boccaccio. Se trata de un teatro popular. Características:
Practican este género compañías ambulantes de actores profesionales que suelen poseer una gran habilidad interpretativa. Se permite actuar a actrices
Son representaciones basadas en un guión, que se utiliza como guía para que los actores improvisen
Al comienzo de la representación se explicaba el argumento. Tras este prólogo, se desarrollaba la trama, generalmente en tres actos, con sus intermedios, llenos de música, danza, acrobacias, canciones, mimo…
Los temas solían ser enredos amorosos, los celos, etc.
Los personajes son arquetipos, con unas características fijas: rasgos de carácter -glotonería, desconfianza...-, dialecto en el que se expresan, el vestuario y la media máscara -excepto los enamorados-. Todo ello facilitaba que el público los identificara rápidamente.
El teatro barroco de Shakespeare
W. Shakespeare no es sólo el más importante dramaturgo inglés del XVII, sino una de las cumbres de la literatura universal y uno de los escritores que ha ejercido mayor influencia en todos los países y épocas. Logró crear un teatro que agradaba tanto a la minoría culta que exigía calidad, como al `público mayoritario que buscaba diversión. Su vida estuvo vinculada al arte escénico, primero como actor y luego como autor y empresario de la compañía “el Globo”. Nadie como él ha profundizado en el alma humana para expresar pasiones en un lenguaje tan bello y profundo.
Cultivó los tres subgéneros dramáticos:
a) Dramas históricos: En ellos Shakespeare retrata la Inglaterra de los siglos XII al XV y de sus reyes más significativos: un pasado sangriento lleno de asesinatos, conspiraciones y guerras civiles que dan pie para meditar sobre el futuro. Destacan Ricardo III, cuyo protagonista ambiciona el poder para compensar su deformidad, y Enrique IV en el que aparece por primera vez el personaje Falstaff, especie de Sancho Panza inglés.
b) Comedias: Tres son sus principales comedias: La fierecilla domada, que escenifica el tema tradicional de la mujer brava amaestrada por su marido, y en especial EL mercader de Venecia, en la que el mercader intenta cobrar una deuda cometiendo una gran injusticia, las alegres casadas de Windsor, en la que Falstaff corteja a dos ricas que se burlan de él, y EL sueño de una noche de verano, su comedia más alegre y fascinante.
c) Tragedias: La mayoría pertenecen a su “periodo trágico”, una época pesimista debido tanto a razones personales como a la inestabilidad que atravesaba el país. Para Shakespeare, frente a las pasiones desbordadas, no hay más salida que la muerte, final común a todas estas obras. En estas tragedias sus protagonistas se convierten en símbolos de los grandes problemas del hombre: el amor en Romeo y Julieta, la duda en Hamlet, los celos en Otelo, la ambición y el remordimiento en Macbeth, y el amor filial en El rey Lear. Escribió también tragedias de tema clásico, como Julio César, en la que analiza con pesimismo la corrupción y la crueldad que pueden causar los que ostentan el poder. (imagen: teatro El Globo, en Londres)
. El teatro francés:
En Francia el teatro será mantenido en los palacios y en la corte, será del gusto de la nobleza,
con una decoración fastuosa, con música y baile. En París se crean los primeros teatros estables.
Los grandes autores del teatro francés son Corneille, Racine y sobre todo Moliere. Molière, gran conocedor del teatro, fue dramaturgo, empresario, actor, director, pero , sobre todo, conoce bien
al público, por lo que tiene un humor intemporal y universal. Es el creador de la comedia moderna, en la que funde,
a través de diálogos muy vivaces: elementos cómicos de la farsa tradicional francesa e italiana, descripción de los
vicios y las virtudes de la sociedad de su tiempo, un penetrante análisis de la psicología de sus personajes
(todos ellos verosímiles y reconocibles por el público). Destacan sus obras: El avaro, El enfermo imaginario, Las preciosas ridículas, La escuela de mujeres, Tartufo,
El misántropo o Don Juan
LECTURA DE ROMEO Y JULIETA. ESTUDIO DE LA OBRA
Romeo y Julieta cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes. El argumento está basado en un cuento italiano de M. Bandello.
Los temas principales sobre los que gira la obra han sido muy estudiados por la crítica. Sin duda el amor es uno de ellos; de hecho los protagonistas representan a los jóvenes enamorados con destinos encaminados al fracaso. En la obra se aprecian aspectos del amor cortés y en especial del amor petrarquista que considera a la amada el camino para el acercamiento a lo divino – de ahí las continuas comparaciones de Julieta con la luz, el sol o un ángel luminoso-. A pesar de ello, la joven revela su pasión abiertamente en la famosa escena del balcón e incluso en la obra se explicita la consumación de la relación amorosa, no obstante esto ocurre una vez que ambos se han casado en secreto. Por supuesto el tema del destino es fundamental en la trama; bien porque éste ya estuviera marcado para ambos, bien porque los contratiempos repentinos provocan la tragedia, el caso es que al espectador le queda la impresión de que la muerte de ambos podría haberse evitado.
En cuanto a la estructura, quizás el principal rasgo sea el cambio repentino de la comedia a la tragedia. Antes de la muerte de Mercuccio en el Acto III, el argumento tiende a ser cómico, y sólo después de ese momento, adopta un tono serio y trágico. Durante los actos previos al final el público aún espera que todo finalice bien gracias a la intervención de Fray Lorenzo, pero todos los contratiempos que surgen dotan a la obra de una gran capacidad de suspense que va en aumento a medida que se adivina el final trágico.
En definitiva, cabría resaltar la trascendencia de la obra: se trata de una de las tragedias más populares y representadas del autor inglés. La obra ha convertido a sus protagonistas en arquetipos de los amantes enfrentados a sus destinos y a pesar de ser una de las primeras tragedias de Shakespeare, su técnica teatral ha sido señalada como ejemplo de la maestría del dramaturgo. Su influencia en la cultura occidental ha sido deslumbrante; en numerosas ocasiones la obra ha sido adaptada al cine, a los musicales y a la ópera.
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